Mayo /06/2016
En su alma simple, cuanta veracidad encierra un Haiku.
Sus risas, llantos y carantoñas son inagotables. La dicha de tenerlas enriquecen mi vida.
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.
Amanecer de un domingo gris, lleno ¡de abrazos! ¡de despedidas!
¡Cuanta hermosura! río, árbol, viento, flor. Lluvia de abril.
¿Noche de estrellas, luciérnagas y luna? ¡Todas me alumbran!
¿Amor de madre? va en una dirección. ¡Hacia adelante!
Grabo el instante, es el reto a seguir, y... llegas tú.
La calle está vacía. Es noche oscura, sin luna. Solo veo las luces
La lluvia moja, cala el alma, la piel, turba mi mente. Siento el jugueteo húmedo que viene y va... y se seca.
Corro sin cesar y el rugir del viento me golpea. Los sauces implacables y desafiantes,
La decepción, tanto desengaño y desilusión. Es la gran frustración, el fiasco de la vida.
Es como el tiempo, que plasmado en la piel, ¡se paraliza!
El trueno ruge. Y allá en la oscuridad, aúlla el lobo.
Hoy he caminado descalza sobre la hierba húmeda. Lo hice, cerrando los ojos,