Haiku 41
12/07/2016
Las cuatro décadas de tan hermosa niña, suman otoños.
Entre las nubes, cabalgo tan veloz, que aplasto al viento.
Era una noche oscura, noche de nie… Apuré mis pasos errantes hacia don… como harían tantos amantes furtivo… Oigo una música sutil allá en la d… Todo mi ser estaba contigo.
Lástima siento, bella flor de un d… que irradias tanto encanto y lozan… naces hoy, pronto te verás marchit… vertiendo esa fragancia de Afrodit… Tan suave, bella y dulce como miel…
¡Mi padre amado! te recuerdo y te extraño con gran nostalgia. En tu última mirada, no pude estar contigo.
Suave cadencia, tibio frescor que abraza. ¡Así es mi mar! Siempre sueño con él, siempre... me pierdo en él.
¡Ella no sabía! que esa frustración la llevaría consigo tanto tiempo. Una inesperada y dolorosa
“Todo” y “Nada” Es su unión lo que da vida y nutre el ser. Es el binomio exacto, es la existencia misma.
Algún día padre, me darás tu mano. Y yo también,
Gracias te doy por estar presente en el día a día. Tu amistad sincera es regocijo y aliento.
¡Cuanta hermosura! río, árbol, viento, flor. Lluvia de abril.
La decepción, tanto desengaño y desilusión. Es la gran frustración, el fiasco de la vida.
Noche de insomnio, gotas de agua que caen. ¡Quiero dormir!
Te fuiste un día, y hoy, logro recordarte ¡al fin!...serena.
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.