11/14/2018
—Acércate hijo, ven, pon tu manito en mi vientre. Aquí, mira, aquí dentro está tu he… ¿Vamos a dibujarla tú y yo? le dije dándole un beso.
¡Ella no sabía! que esa frustración la llevaría consigo tanto tiempo. Una inesperada y dolorosa
Hay cosas malas que mucho desconciertan. Mas, lo peor, solo es inevitable cuando ya ha sucedido.
Cuando hablamos con el corazón, la voz acaricia el silencio...
¿Habéis pensado alguna vez que cuando nacemos somos ricos? La riqueza no se mide en dinero, se mide en tiempo, que es, el que en definitiva,
El silencio habla y también ensordece cual vulgar ruido. Podemos escucharlo si aprendemos a oír.
El trueno ruge. Y allá en la oscuridad, aúlla el lobo.
Frío en La Habana al sentirse la brisa del malecón.
El rayo abruma y al cesar la tormenta, ¡lloran los sauces!
Esas niñas mías que tanto amé. Esa entrega incondicional y transparente,
Septiembre, octubre, miles de hojas nos cubren. ¡LLegó el otoño!
¡Oh! sol de vida, nutriendo las crisálidas, ¡Hay mariposas!
Hermosa palabra, llena de esos matices que irradian vida. Es cuando el mar y el cielo se funden en un beso.
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
Nueva vida latía en su interior. Su juventud extrema, arropaba su vientre