¿Dónde estoy?, esta pregunta me consume y no consigo pensar en nada más, hace un calor asfixiante y esa risa no deja de sonar, oigo golpes pero no, no puede ser, siento como proceden de la habitación de al lado ¿quién grita?, llevo demasiado tiempo aquí, solo estas pastillas me ayudan a dormir.
Continuamente tengo la imagen de un pájaro volando libre pero al momento quemarse y el paisaje que le rodeaba tornarse infernal, estoy arto de esta presión que invade mi sien, no quiero pensar más aunque prefiero no tomarme la píldora roja que hará que deje de ser yo, al menos así me entretengo pensando y escribiendo.
Quizá mañana desaparezca para siempre, o quizá lo haga esta misma noche, no aguanto más estos interrogatorios, interrogatorios de libreta con mi mente. La mejor poesía que he escrito son tres páginas llenas de interrogantes, soy un cuerdo en un mundo de locos pero al revés ¿Qué son esas sombras, esas siluetas que asoman por el pasillo? Haber estado aquí, en el mundo real, me ha preparado para crear mi propio mundo de fantasías y quedarme tranquilo cuando aquí no podría estarlo, ese mundo de fantasía donde el cuerdo soy yo y el loco los demás.