En uno que se moría mi propia muerte no vi, pero en fiebre y geometría se me fue pasando el día y ahora me velan a mí
Juan José Saer
Los huesos fulgentes que alumbran la noche no rugen ni asustan ni asombran. Son parte de la vista que abarca mi ventana y son tan naturales como las sombras. Y un día no estarán, se apa...
Me encanta salir a caminar solo, aprovecho el tiempo para pensar, aunque lo que más me gusta es distraerme tanto con el paisaje que no pienso, miro. Pasan los minutos, y no me doy cuent...
no vivo en la intemperie pero soy hijo de la deriva cada tanto llegan esos temblores como olas de un mar vacío cada tanto, de vez en cuando, a ve…
Me acababa de mudar a un departamento nuevo tenía heladera y sofá televisor y play con juegos. Pero lo tengo que dejar
Había hace mucho en el pueblo tres vivos que no sabían que ya se habían muerto. Andaban los tres tranquilos, gozando y muy contentos.
Me dan miedo los espejos en la noche No quiero descubrir algo que no me guste de mi cara ¿Y si una aparición
Un artista conceptual sube al escenario con un retazo cuadrado de tela, lo muestra al público y les dice: esto es negro, la ausencia de color, la superficie que absorbe más fotones. Sal...
Quiero ser sauce al borde del río para ver el agua pasar Quiero consumirme hasta la raíz, sin dejar tocón,
Barrabás insitía, era culpable hubiera sido bastante oportuno que… pero Barrabás se cocinaba al rayo… entonces, ahí colgado, diluyéndose en la fiebre, dijo sus…
La inmovilidad acentúa el peso del frío sobre mi cuerpo entumecido por el alcohol. Siento la humedad de las primeras gotas de rocío sobre mi frente, sobre mis brazos, en la punta de mi ...
Se ve un monte desértico, una pendiente de grava árboles a los costados, y el atardecer malva. Suben lento los filósofos,
Pienso en las cárceles de Guatemala, en cómo anuncian la muerte en esas cárceles, mientras ando por la calle, y es de noche. Imagino que todos los presos se detienen de repente y pasan ...
Ay! Cómo se van cayendo los azulejos Ay! Cómo se pierden uno por uno los azulejos
En el polideportivo de esa que antes era escuela, algunos decían que entraban hasta mil personas paradas, otros el doble y otros la mitad. Nunca se comprobó, porque en el pueblo no alca...
qué carajo un remolino que se lleva las piedr… subterfugios en el remolino qué carajo unas piedras que se llevan las sim…