Miranda. Mi nieta
Marzo /04/2016
Miro al espejo más, no me reconozco y sonreí. No era yo, es una imagen que sólo me contempla.
Los sentía tan cerca, que sus corazones latían junto al mío y sus risas... sus risas
No soy perfecta, la perfección no es vida. Es obsesión, y eso, ya es un defecto. ¡Errar para vivir!
Si perdonamos, liberamos el alma y nuestro ser. Pero sólo, si lo hacemos de verdad.
Cuando sonríes, crece lo más sublime y...nacen rosas.
Te fuiste un día, y hoy, logro recordarte ¡al fin!...serena.
—Dime q me quieres, que me extrañas. Dime que me necesitas... —Te quiero, te extraño,
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.
¡Pasan los días! Lentos, implacables con esa letanía que se convierte
La decepción, tanto desengaño y desilusión. Es la gran frustración, el fiasco de la vida.
¿Amor de madre? va en una dirección. ¡Hacia adelante!
Y esa hoja verde, solitaria y endeble, vaga en el agua.
Delgados troncos atrapan a la luna en fiel abrazo. Tierno y leal cobijo a esa luz entrañable.
La decepción me invade, siento mir… Nadie sabe nada, ni siquiera los m… Me dejo llevar por los que siempre… Un día más, ya sin esperar nada. Eso sí, un día más...
¡Oh! sol de vida, nutriendo las crisálidas, ¡Hay mariposas!