Haiku 5
Marzo /18/2016
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
Enlazadas nuestras tristes manos atravesamos la gran ciudad, sería nuestro último verano para enfrentar la realidad. Llegaste a tu morada final
Viejo reloj, que gira sin cesar, evoca al tiempo.
Corro sin cesar y el rugir del viento me golpea. Los sauces implacables y desafiantes,
Cuando el instante, la casualidad o el amor se acoplan; entonces, viviremos, entonces, ¡Naceremos!
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.
Amanece y comienzo el nuevo dia con una sonrisa. Estoy sola, pero no me falta la ilusión. Tomo mi café humehante en mi taza favorita, muy despacio, disfrutando cada trago y mirando las ...
Croa la rana, salta al oscuro charco. Mira al nenúfar.
No soy perfecta, la perfección no es vida. Es obsesión, y eso, ya es un defecto. ¡Errar para vivir!
Cada mes de abril de tan esperados… regresarán mis anheladas golondrin… revoloteando como hacían antaño, y volando cual muy ligeras bailari… Son bellas y pintorescas, voy a bu…
Por densa selva, vuela sobre su sombra, un colibrí.
Si perdonamos, liberamos el alma y nuestro ser. Pero sólo, si lo hacemos de verdad.
¡Brotes de amor! en esa rosa blanca, sobre mi pecho.
¡Qué solitarias emergen las espigas de entre las ramas! Entre nubes, sus largos tallos al sol invocan.
La calle está vacía. Es noche oscura, sin luna. Solo veo las luces