¡Alerta! De entre los hombres ha… que reniega de su especie; aquel que al ser humano no desprec… pero en sus rasgos difiere. Ha renegado de esta subespecie
Fría y rosa la gula infante, y sabrosa, en la savia rebosante de su fresa lujuriosa. Ese pie de fresa esconde
Me atrapa un nauseabundo error en lo alto, la jerarquía del fraca… Rompo moldes de todos mis casos. No termino, no tengo valor. Juego a rayuela, observo el ocaso.
Como una nube la oceánida elige el mar que la espuma cubre; y de rojo se tiñe. Como esponjosa nube
De papeles, la montaña que te ahorca en su sendero, todo aquel es testimonio si lo entierra su heredero. ¿Quién, tras ellos, escribe
Concédeme esta tentación, la ocasión de tumbarme en las ramas de tu cama. Te muestras, mujer fatal,
Romance del caracol Caracol no yerra en su cuerpo, No yerra en su condición —¿Qué mal hacemos amores?— pregunta en su compasión.
Ojalá, León, seas campo alegre mayor; en la ciudad opaca, equidistante, no eres puente de amor. Ojalá, León, seas
¿Quién es la mascota que camina ante el ocaso? ¿Cuáles son las fobias que se ahorran el silbato? Esta es la correa
Extraño el sueño de su mirada cau… inclemente, acusada, disruptiva, y tiéntame el verso, para que yo l… Amor aprisióname en tu juego onírico;
Si muero, no me importa, tú sonríe, con esos ojos, con ese brillo, ríeme al oído para poder escuchar
Hirviente besa la sangre en su ofensa pecaminosa al posarse sobre la carne desgarrada y tan sabrosa. Éxtasis quiso ser,
Es una lista de infinitos, los que una vez te prometí; palabras envueltas en mitos de lluvia ausente en mi partir. En olimpos de cigüeñas,
Estoy ciego, con los ojos arrancados por la crueldad del sin vivir. Oigo mi sollozo en otras manos. Me persigue ese ruido,
Golpea en las farolas boxeador escandaloso cada golpe es el olvido arremetido por las olas. En tu puño está el castigo