(1945)
#Mexicanos #Mujeres 1945 Fruta madura
¿Cómo fue posible que pudiera amar… pensar que pudieras tú ternura dar… ¡Cómo me engañaron tus labios trai… con dulces palabras mintiéndome am… Fue el loco deseo de hallar un car…
Novia del sol y de la noche herman… trasunto de mi raza aventurera, aún llevo en mis pupilas prisioner… la luz de una visión dulce y lejan… Guarda mi mansedumbre de cristiana…
Cuando tú te hayas ido me envolver… Cuando tú te hayas ido con mi dolo… evocaré este idilio con sus azules… Cuando tú te hayas ido me envolver… Y en la penumbra vaga de la pequeñ…
Tengo celos ¿no sabes? Tengo celo… de todas las mujeres que has amado… de las bocas en flor, donde has sa… la locura de todos los anhelos. En mis lúgubres noches de desvelos…
Me vestí de negro cuando te marcha… me vestí de negro... y en torno a mis ojos oscuros y gr… se formó un gran cerco. Me vestí de negro. Mi traje rosad…
Yo sé que volverás. Yo sé que un… suspirarán unidas nuestras bocas y otra vez en la noche quieta y fr… se juntarán nuestras cabezas locas… Sé que en tus horas de nostalgia e…
¡Del pecado de amarte no estoy arr… Aunque un oscuro abismo nos separe… en tanto que risueña te doy mi des… mis ojos se iluminan para decirte… No nos debemos nada. Tú me diste…
Lo mismo que un fardo me pesa la v… a veces quisiera, sentarme a la orilla del largo cam… y dejar mi carga, para andar liger… Lo mismo que clavos me punzan mis…
El amor que te tengo es sacrosanto y ese amor es sublime y verdadero y por siempre jamás es duradero porque es amor angelical y santo Apartarlo de mí nunca podría
Yo limosnera de amor fui un día de corazón en corazón llamé pero nadie mi pena comprendía de una limosna de cariño hallé Llamé a tu corazón con yerta mano
Yo nací en una blanca ciudad dormi… bajo el ala piadosa de sus aleros, donde en grandes arriates lucen te… su alfombra de blancura los limone… Manchando el horizonte giran inqui…
Fuimos igual que dos aves cantando… durmiendo en el mismo nido que nue… mas ahora siento el impulso de abr… y te abandono y me voy. El horizonte despliega su luminoso…
Del pecado de amarte no estoy arre… aunque un oscuro abismo nos separe… en tanto que risueña te doy mi des… mis ojos se iluminan para decirte… No nos debemos nada. Tú me diste…
Yo prolongo la espera por el place… de azuzar los lebreles locos de tu… Tal vez porque en mi alma surge un… el temor al minuto de total incons… Por eso, alargo el tiempo. Mi son…
¡Qué egoísta es tu alma, qué egoís… Nunca, nunca ha sentido la emoción… ni ha escrutado siquiera mis pupil… te ha bastado el orgullo de llamar… y jamás intentaste penetrar de mi…