JESÚS, el Hijo de Dios,
además de ser Dios, es
la sombra que tú no ves
aunque percibas su voz.
Y hay Alguien entre los dos
que te envuelve con su manto
sin ser Dios ni Jesús tanto,
aunque fue a la misma cruz,
vive con Dios y Jesús,
pero es Espíritu Santo.