Todavía no he muerto, y ya me comen los bichos. Por la noche, los mosquitos. Durante el día, los parásitos, que me roban las ganas de vivir, y las redes sociales, pulgas ansiosas que pi...
Recogí un caracol que caminaba por la baranda de mi balcón. Lo metí en una caja de zapatos con agujeritos del tamaño justo para que entrara un poco de aire, pero no tan grandes como par...
Es que está ardiendo el mundo y arderá hasta que acabe porque hemos perdido el rumbo, en el medio de la calle Son el vidrio en la tráquea
—Ya vamos a almorzar en la casa, aguantate hasta que lleguemos. —No tengo plata, y vaya a saber cómo las hacen a esas papas fritas. Mirá, está todo sucio el lugar este. —No me importa, ...
Así es la vida, cortita y jodida Así es la muerte, te descuidas y p… Así es el amor, crees que empieza…
Vamos en un avión a vivir en un lugar lejano. Después de bastantes horas de viaje, llegamos. No sé cómo vuelvo a aparecer en un pueblo como Rawson. Voy caminando, y se hace de noche. At...
Los huesos fulgentes que alumbran la noche no rugen ni asustan ni asombran. Son parte de la vista que abarca mi ventana y son tan naturales como las sombras. Y un día no estarán, se apa...
los árboles sangran cuando se entierra el hacha brota la savia como sangre es difícil notar que algo está viv… es necesaria una percepción activa…
Un hombrecito, el creador de hombres, encerrado en una caja y dele y dele mandar cartas para todos lados, mientras toma su fluorostato y se da con un caño. Y dele y dele mandar cartitas...
Me dan miedo los espejos en la noche No quiero descubrir algo que no me guste de mi cara ¿Y si una aparición
cuando estoy solo me ayuda no pensar más en su voz me hace mal su apatía cruda también su interés feroz me alejo de su cariño
Quiero ser sauce al borde del río para ver el agua pasar Quiero consumirme hasta la raíz, sin dejar tocón,
Viajé con mi amigo que pone el transporte Llegamos a los horizontes entrecru… un sitio desconocido para mí mismo nos quedamos frente a una pared qu…
Llegué y la tele ya estaba prendida. Una película que no entendía se mostraba indiferente contra la oscuridad de la habitación. Me senté en el suelo, con las piernas cruzadas, y empecé ...
Que no haya nada, por favor, que no haya nada que no haya cielo ni infierno ni nirvana