Mi pequeña,
así la suelo llamar.
aunque su espíritu sea indomable.
aunque su corazón sea tan grande,
que describirla sería algo inefable.
eres mi pequeña, la que siempre voy a amar.
Mi pequeña,
la de ojos encantadores,
brillantes, hipnotizadores,
misteriosos, perfectos,
que vieron lo mejor de mí.
Mi pequeña,
que no te engañe esa palabra,
naciste para cosas grandes,
no te rindas, continúa
yo siempre te voy a apoyar.