#Asesinados #Cubanos #Romanticismo #SigloXIX
Tú vas hacia una orilla de donde triste vengo, lo que tú buscas ahora es ¡ay!, lo que yo dejo! Tú vas a ver un alba
Yo andaba suspirando, lloroso y va… en pos de una esperanza difícil de… soñando con un cielo, viviendo en… cual viven en los aires los pájaro… Pensé cuánto era bello querer y se…
De mí se acuerdan, y mi encierro l… desconocidos seres, jóvenes, ¡ay!, que de entusiasmo l… del sonido de un arpa se enamoran, soñadoras mujeres
Ven, pajarillo, a mis prados, ven a posarte en sus calles sobre un lirio de los valles, sobre un ciprés temblador; alégrame con tus trinos,
Oíd. Ese suave acento, ese solemne murmullo es el canto de la tarde, es la voz de los sepulcros. Desde el seno de la Luna,
Solitario y abatido, abandonado y enfermo, tengo una lágrima triste para bañar tu recuerdo. Al través de los cristales
Al lado de estas aguas silenciosas… en medio de este bosque, en este a… debajo de estas gramas y estas ros… es donde quiero reposar tranquilo. ¡Y pronto debo reposar! Mis días
Desde el instante que nubló la aus… el luminoso sol de tu hermosura, está mi triste corazón enfermo, rota mi lira y mi garganta muda. ¡Ay! ¡Cuántas horas al presente c…
Cuando emigran las aves en bandada… suelen algunas, al llegar la noche… detenerse en las costas ignoradas y agruparse de paso a descansar. Entonces dan los ánades un grito,
Al salir temblando Véspero del seno azul de los mares, viene a besarme la frente la musa de mis romances. Mas no penséis que en mi espíritu
Si después que yo muera, al hogar de un amigo mi huérfana infeliz y pordiosera llega implorando protección y abri… y albergue hospitalario
¡Bien me acuerdo! ¡Hace diez años… ¡Y era una tarde serena! ¡Ya era joven y entusiasta, pura, hermosa y virgen ella! Estábamos en un bosque
Ave que cruzas callada el mundo de mis delirios, blanca azucena brotada, en un vaso de cristal; visión de todos mis días,
Mensajera peregrina que al pie de mi bartolina revolando alegre estás, ¿de do vienes, golondrina? Golondrina ¿a dónde vas?
Vamos a la arboleda, que el Sol asoma y es lindo un rayo de oro sobre las hojas. Aunque no extraño nunca