#Mujeres #SigloXX #Uruguayos
Tan arduamente el mar, tan arduamente, el lento mar inmenso, tan largamente en sí, cansadamente… el hondo mar eterno.
Concédeme esos cielos, esos mundos… el peso del silencio, ese arco, es… enciéndeme las manos, ahóndame la vida con la dádiva dulce que te pido.
Todo es tuyo por ti va a tu mano tu oído tu mirada iba fue
El mar no es más que un pozo de ag… los astros sólo son barro que bril… el amor, sueño, glándulas, locura, la noche no es azul, es amarilla. Los astros sólo son barro que bril…
Cuando compre un espejo para el ba… voy a verme la cara voy a verme pues qué otra manera hay decíme qué otra manera de saber quién soy…
Aquel amor aquel que tomé con la punta de los dedos que dejé que olvidé aquel amor
Quiero morir. No quiero Oír ya más campanas. Campanas –qué metáfora– o cantos de sirena o cuentos de hadas
Es otra acaso es otra la que va recobrando su pelo su vestido su manera la que ahora retoma
El sol el sol su lumbre su afectuoso cuidado su coraje su gracia su olor calien… su alto en la mitad del día
Buscamos cada noche con esfuerzo entre tierras pesadas y asfixiante… ese liviano pájaro de luz
De todas partes vienen, sangre y coraje, para salvar su suelo los orientales; vienen de las cuchillas,
Ya en desnudez total extraña ausencia de procesos y fórmulas y métodos flor a flor, ser a ser,
Estoy temblando está temblando el árbol desnudo y… cantando y cantando está la luna riendo
Dónde el sueño cumplido y dónde el loco amor que todos o que algunos siempre
Estás solo, lo mismo. Yo no toco tu vida, tu soledad, tu… yo no soy en tu noche más que un l… más que un profundo lago, en que puedes beber aun cerrados l…