#Chilenos #SigloXX
Quiso la fortuna de la prosa serme… ratos propicia, escribí cuatro novelas al contado violento, me hice rápid… rico pasándolas al fósforo de la f…
Mucha lectura envejece la imaginac… del ojo, suelta todas las abejas p… de lo invisible, corre, crece tentacular, se arrastra, sube al v… del vacío, en nombre
Juguemos al gran juego de volar en esta silla: el mundo es un relá… Entro en Pekín, y caigo de cabeza… Duermo en la tumba etrusca de Tar… Me troncho el pie en Caracas si t…
Ahí anda de nuevo el helicóptero d… horas y horas, no para nunca el asedio, ahí anda todavía entre las nubes el moscard… de lo alto gira que gira olfateánd…
Mala suerte acostarse con fenicias… con una en Cádiz bellísima y no supe de mi horóscopo hasta mucho después cuando el Mediterrán… más y más oleaje; remando
Entre todos escribieron el Libro,… pintó el zumbido de las vocales, ¡… supo lo que el Cristo dibujó esa vez en la arena!, Lautr… aulló largo, Kafka
Ya no se dice oh rosa, ni apenas rosa sino con vergüenza; ¿c… a qué? ¿a exagerar unos pétalos, la hermosura de unos pétalos?
Nace de nadie el ritmo, lo echan d… como el mar, lo mecen las estrella… para pasar por el latido precioso de la sangre, fluye, fulgura en el mármol de las muchachas, sub…
—Entre una y otra sábana o, aún má… nos hicieron desnudos y saltamos a… sin alas, con la arruga de la tier…
Oh voz, única voz: todo el hueco d… todo el hueco del mar no bastaría, todo el hueco del cielo, toda la cavidad de la hermosura no bastaría para contenerte,
En cuanto a la imaginación de las… de lejos sin discusión su preñez a… coetáneas de las altísimas no vien… su naturaleza no es alquímica sino… pocas son palomas, casi todas son…
Todavía recuerdo mi clase de Retó… Ceremonia del Juicio Final. Un g… hasta que el Profesor irrumpía: «… «Os traigo carne fresca». Y vacia… de algo blando y viscoso
Sólo se aprende aprende aprende de los propios propios errores.
Miro el aire en el aire, pasarán estos años cuántos de viento sucio debajo del párpado cuántos del exilio, II
A esto vino al mundo el hombre, a… la serpiente que avanza en el silb… de las cosas, entre el fulgor y el frenesí, como un polvo centel… por dentro el hueso de la locura,…