Vino el otoño se marchitó la rosa durmió la vida
A veces me parece que nunca estuvi… que te inventé en alguna tarde de lluvia sin nombre. No hay sombras tuyas en las parede… ni huellas en la madera gastada,
El mundo se disuelve en fragmentos… como cristales rotos en el vacío, y yo, perdido en el borde de mi mente, encuentro la calma
Ti ricorderai di me quando me ne andrò, quando cercherai i miei occhi e troverai il vuoto della mia assenza.
Me empujas a tus brazos me llevas sin descanso a tu preesencia pierdo mis referencias apareces de pronto
no me dijiste que soñarte implicaba no pensar más que en ti
Non mi hai detto che sognarti implicava non pensare a nient’altro che a te
te acordarás de mi cuando me vaya sonaran las campanas una tarde y en silencio te postrarás apenas un momento
No puedo reprochar tu dura indiferencia nuestro tiempo paso sin avisarnos nos fuimos una noche
No se si es un recuerdo o tan solo tal vez mis ganas de verte el anhelo de encontrarte de nuevo
Un lazo oscuro, como un pensamiento que no dijo. Sus manos, dos aves quietas sobre el regazo del tiempo. El vestido, un susurro de agua,
Quando arriverà settembre, torneranno i desideri a ritrovarsi… respirerò di nuovo con il tuo sorr… Quando arriverà settembre, i raggi dorati del tramonto
Hijos míos, almas que veláis mi su… manos que me alzan con ternura, ojos que lloran mi herida como si en ella os fuera la vida. Os miro desde mi lecho de sombra,
Un altro anno ancora, sentendo la nostalgia di un abbraccio mai dato, del sudore freddo che trafigge la mia schiena
Adiós mi Capitán Hoy plegaré las velas como señal de duelo Las nubes han sellado el azul firmamento