No sé qué día es. No sé si es de día. Aquí solo hay noche. Aquí solo hay muros. El aire pesa.
Ya en mi latido te anuncias, otra vez sombra y relámpago. Luz de un nombre que no digo, agua viva en mi naufragio. Late en tu ausencia el regreso,
Sobre la piedra deja el tiempo una sombra imperceptible sobre la piel labra un surco la vida
No puedo reprochar tu dura indiferencia nuestro tiempo paso sin avisarnos nos fuimos una noche
Estoy solo. Solo como un dios muerto, como un planeta abandonado donde ya no crecen ni las sombras. Me hablan,
Venite a me, figli miei, quando la luna trema sui balconi e le strade si arrendono all’incen… Venite con passi lenti, con la fede accesa nella cera,
Adiós mi Capitán Hoy plegaré las velas como señal de duelo Las nubes han sellado el azul firmamento
A veces despierto con la certeza de que ya he muerto mil veces y nadie lo notó. Muevo las manos, las paso por mi rostro,
me miras en mi interior explotan millones de colores... se para el tiempo ....haces que tiemble
Ajeno a los espacios donde habito esperando impaciente tu encuentro ajeno a las mentiras de la vida esperando tu sonrisa, tu mirada ajeno a mi mismo y a tu ausencia
respiro hondo y dudo el viento sopla nadie responde
Tarde de otoño frío, risas, castañas soplar del viento
Aún me emociona caminar por tus calles cada mañana Fluye la luz proyecta tu belleza
sin saber nada ya te he amado tanto que desespero
desde que faltas todo se volvió triste todo se apaga