En la vida... lo que olvidamos... no desaparece.
Se queda.
Silencioso.
Escribiendo dentro de nosotros... con una letra invisible.
Frágil, sí. Pero persistente.
Cada cosa que creíste borrar... dejó un rastro.
Como una cicatriz... que el alma no muestra, pero siente.
Somos eso:
Archivos incompletos.
Memorias tachadas.
Palabras que ya no recordamos,
pero que aún nos hablan... sin que lo sepamos.
El olvido no borra.
Solo esconde.
Y lo escondido... también vive.
Lo olvidado moldea lo que somos.
Dibuja nuestros miedos.
Habla en nuestras decisiones.
Nos escribe por dentro... cuando ya no estamos mirando.
Al final...
somos eso.
Hijos del vacío.
Herederos... de lo que no pudimos retener.