Atractivo señuelo, irresistible il… Caíste en mi trampa, mi dulce tent… Pensaste que eras astuto, que podr… Pero mi ingenio era más agudo, te… Te atraje con promesas, con palabr…
Después de la tormenta y la disput… donde las palabras fueron lanzas, encontramos la calma que disfruta, volver a unir nuestras esperanzas. El rencor se disipa en un abrazo,
Desde tiempos inmemoriales, la poesía ha sido mi compañera constante, una presencia sutil que impregna cada rincón de mi existencia. En las mañanas luminosas, susurra en el canto de los...
La palabra es un eco que no pasa, una brisa de duda en el sendero, un temblor en la sombra que nos ab… Es el tiempo que danza prisionero, el vaivén de lo eterno en su guari…
A orillas del río grande, donde el ceibo en flor se ve, se escucha un canto alegre, que al Uruguay hace renacer. Baila el gaucho en la pradera,
En la sombra del recuerdo, tus susurros van y vienen, como el eco de un deseo que en mi pecho aún se enciende. Cada nota es un lamento,
De elegancia incomparable, con su gracia cautivó, y su estrella iluminó cada escena inolvidable. Con mirada seductora,
En el silencio de la noche, siento tu ausencia como un vacío, mi corazón late con fuerza, esperando que algún día seas mío. Mis ojos buscan tu sonrisa,
En mi soledad, lloro tu ausencia, Un vacío que consume mi esencia. Tu risa, tu voz, tu dulce presenci… Ahora son solo un eco en mi concie… El dolor se aferra a mi alma herid…
Soleares, cantes de honda y sombrí… Que brotan del alma herida y atorm… Sois el dolor que se expresa en fo… La queja amarga que se hace canció… Soleares, lamentos de un pueblo qu…
Yo tengo un sueño que en mi alma v… es un susurro que no quiere callar… una esperanza que jamás se apaga, un nuevo día que vuelve a comenzar… Es el anhelo de un mundo distinto,
Ámame como el cielo ama a la tierr… con una devoción eterna e inconmen… Ámame como el río ama a su cauce, fluyendo incansable hacia ti. Ámame como el ave ama a su nido,
**I** En la sombra de la vida, camina el alma valiente, con la esperanza latente, aunque la senda es torcida.
En los campos dorados del alba, se mece la caña madura, tierna y llena de miel, esperando la hoz de tus labios. Tus manos bajan como viento,
El beso esperado, en su demora se… Como un suspiro que el viento no r… El anhelo se agita en el pecho, im… Esperando el momento, el instante… El corazón palpita, como un ave en…