Poesas. Londres (1810-1829)
#Romanticismo #SigloXIX #Venezolanos
Subiste, Ovalle, a la mansión que… a tus virtudes preparó; y envuelta a tu patria has dejado en triste d… Chile en la losa que mi polvo cubr… pues vivo y vuelo en alas de la fa…
Poema en acción de gracias al rey de las Españas por lapropagación de la vacuna en sus dominios, dedicado alseñor Don Manuel de Guevara Vasconcelos, presidente gobernador ...
No dudes, hermosa Elvira, que eres mi bien, mi tesoro, que te idolatro y adoro; ...porque es la pura mentira. ¡Ah! lo que estoy padeciendo
A plantar mis versos van en este bello jardín una flor; no es tulipán, no es diamela, es un jazmín: el jazmín del Tucumán;
Canto las armas de la fe, y al hér… que del gran Redentor la santa tum… libró de servidumbre. En los conse… sabio, como esforzado en las batal… trabajos ni peligros le arredraron…
Fazañas valerosas que el divino premio alcanzaron de inmortal memo… recuerdan en papel y en pergamino ya la moderna y ya la antigua hist… Héroes por este y por aquel camino
Keep thy smooth w
Divina poesía, tú, de la soledad habitadora, a consultar tus cantos enseñada con el silencio de la selva umbría… tú, a quien la verde gruta fue mor…
Mientras afuera el sol de enero br… en la cerrada alcoba el caballero duerme; y de congojosa pesadilla atormentado gime. El candelero lanza una llama trémula, amarilla,
¿Sabes, rubia, qué gracia solicito cuando de ofrendas cubro los altar… No ricos muebles, no soberbios lar… ni una mesa que adule al apetito. De Aragua a las orillas un distri…
Adiós campiña hermosa del olivar ameno, morada deliciosa donde feliz viví. Mientras mi pecho anime
Mortales, cuyas almas atosiga el hipo de ser grandes y señores, ¿por qué con tanto afán, tanta fat… a caza andáis de mandos y de honor… Lo que oro se os antoja es baja li…
Rompe el león soberbio la cadena con que atarle pensó la felonía, y sacude con noble bizarría sobre el robusto cuello la melena; La espuma del furor sus labios lle…
¡Piedad, piedad, Dios mío! ¡Que tu misericordia me socorra! Según la muchedumbre de tus clemencias, mis delitos bor… De mis iniquidades
No habrá pulso que siga su carrera… cesarán sus latidos; ni el aliento revelará que vives, ni del cutis el natural calor; mustia la rosa en los helados labios y carrillos