Haiku 20
Abril /16/2016
La cigüeña se aferra a su alto nido y mira airosa. Son sus potentes alas amparo de su prole.
Cuando yo sea niebla, polvo, o simplemente “nada”
Soñaba con conocerles les sentía muy hermosos, con anhelo de tenerles entre mis brazos ansiosos. Mi vientre oscuro y silente
Añoro, la guitarra el silencio y tú... Quimera
La rana duerme, tranquilidad nerviosa. ¡Puede saltar!
En mármol frío reposan estos versos. Dejad que el viento me lo cuente al entrar por la ventana.
Saliendo el sol, corrí veloz al campo. ¡Volvió a llover!
¿Que es una nube? algo bello y fugaz que se va o muere.
Vuela como las golondrinas, vístete de mariposa, envuélvete en la brisa y ven a mí. Déjame ver tu
Te di la vida y te amo como nadie. Quiero tenerte, saberte cada día, darte siempre mi abrazo.
Canta el Jilguero en su vuelo ondulado. Son sus gorjeos tan dulces y animados que deleitan la vida.
Regreso como cada día por esa calle tan habitual, siempre a la misma hora, como inevitable rutina a la que nos somete la vida. Encima de mí, un cielo de invierno donde no se oye el cant...
Marqué en la arena los instantes vividos con añoranza. Y fue el viento travieso quien guardó mis memorias.
Eras tres años menor, con tu risa reluciente, siempre estarás en mi mente, ¡te recuerdo con amor! Aunque todos te adoraran,
¿Noche de estrellas, luciérnagas y luna? ¡Todas me alumbran!